Conclusiones de Alberto Aguilar una semana despues de torear la de Victorino el Domingo de Ramos en “Las Ventas” de Madrid

Alberto Aguilar: “Dar la vuelta a la tortilla en Madrid cuando se ponen las tardes así no es fácil y yo lo conseguí”

 

El madrileño firmó lo más destacado de la corrida del Domingo de Ramos junto al sobrero de San Martín que cerró el festejo de los Victorino en Las Ventas y la espada le privó de conseguir un trofeo “in extremis”

Paloma Moreno

Como si del destino se tratase ocurrió todo casi al límite, tanto de la faena como de la tarde, y junto a “Cadencioso” se pudo relajar Alberto y torear agusto y muy templado.

Nos cuenta cómo se encuentra después de que pasase a la enfermería por un dolor en las costillas en el costado antes de terminar su faena quitándose la espina de su primer toro.

 

 

Antes de pasar a hablar de la tarde del Domingo de Ramos, ¿Cómo te encuentras? Recuperándome de la costilla que tengo lesionada pero contento y con muchas ganas de que llegue la próxima corrida.

¿Con que objetivo llegaste el domingo a Las Ventas? Fue una tarde de muchísima expectación y mucha afición. Evidentemente llegué con el objetivo de obtener un triunfo. Es verdad que había mucha expectación esa tarde y como es normal con mucha presión, pero con ganas de que saliera todo bien.

La tarde tenía alicientes para terminar triunfal, pero tu primer toro fue muy difícil y peligroso, de los más de la corrida. Lo intentaste, pero no hubo manera. ¿Cómo viviste la faena? Todos confiábamos en que en la corrida iban a saltar toros importantes, pero mi primer toro creó muchos problemas y fue una faena en la que no lo veía por ningún lado.

Las condiciones del toro no eran las más apropiadas para obtener un triunfo, pero por lo menos la actitud no me faltó en toda la tarde. Quise tirar la moneda y por un lado sí pero por otro no hubo ninguna opción para poder tener un triunfo.
Después pasaste a la enfermería por un fuerte dolor en la costilla. ¿Qué te pasó en el campo? ¿Y cómo la sentiste al torear? La costilla me la rompí en el campo matando un toro a puerta cerrada el domingo anterior y eso es muy doloroso. Me infiltré antes de hacer el paseíllo y se pasó el efecto después de matar mi primer toro por lo que tuve que pasar otra vez a la enfermería a que me volvieran a infiltrar.

El dolor estaba ahí y la verdad que no pasé una tarde muy agradable porque me impide hacer muchos movimientos y me afecta también a la respiración, pero eso no me impidió para que pasaran cosas bonitas en el sexto toro.

Se corrió turno en el quinto y saliste a matar el sexto, al que devolvieron por inválido. No sé si habrás visto la imagen, pero el toro se partió la mano izquierda al entrar al caballo apoyándola mal. El destino te tenía algo guardado con el sobrero de San Martín.  ¿Qué te pareció el animal y cómo te sentiste toreándole con verdad, temple y despaciosidad? No sé si se parte una mano el toro, pero sí que es verdad que lo echaron para atrás y ahí estaba el toro de San Martín que fue un toro con condiciones buenas y con clase. La verdad que no le podía ligar los muletazos ni apretarlo para poderlos ligar como bien digo porque a lo mejor le faltaba un poquito de raza.

Fue una faena muy bien construida de menos a más, con tandas muy cortas y ayudándolo mucho al final del muletazo para que rompiera hacia delante. Al final le acabé bajando la mano y realizando muletazos con profundidad, ritmo y temple en los cuales disfruté muchísimo y me hicieron sentir cosas muy especiales.

También es verdad que la gente ya estaba un poquito cabreada por cómo estaba transcurriendo la corrida y también creo que tuvo mucho mérito el levantar la tarde y que la gente se metiera en la faena. Cuando el toro me ofreció esas embestidas y yo le pegué esos muletazos, que hasta el momento no había podido dar en toda la tarde, gracias a Dios le busqué el fondo que tenía y me respondió.

Fue un final agridulce de no haber sido por la espada. Además, te cogió sin apenas consecuencias al salir de la suerte. Se te veía fastidiado, pero al mismo tiempo agusto por cómo habías toreado…  Sí, yo me sentí muy agusto porque lo entendí perfectamente y me acoplé a lo que él requería. Como bien digo no era fácil porque la gente estaba muy cabreada y remontar todo eso era difícil, pero lo conseguí.

Creo que sí hubiera entrado la espada a la primera hubiera conseguido cortar una oreja de ese toro, pero los toros tienen hueso. Luego me tiré a matarlo y me daba igual que me cogiera o no, aunque sí sabía que me podía coger porque me tiré muy recto, pero bueno entra dentro del espectáculo y fue un percance que gracias a Dios no pasó nada.
El público se metió contigo en la faena, pero quizá todo llegó un pelín tarde y la gente estaba algo más desmotivada. ¿Crees que fue así o como sentiste al tendido desde abajo? Yo lo que sentí es que les costó entrar en la faena. Yo estuve muy de verdad con el toro, me coloqué perfectamente con él y la gente ahí vio que aunque entrara tarde, al final entró. Es que la actitud mía, la colocación y luego los muletazos del final bajándole la mano y tan despacio creo que gustan en todos los lados. Al final sí que entraron los aficionados y eso es lo que me llevo por eso estoy contento. Porque dar la vuelta a la tortilla en Madrid cuando se ponen las tardes así no es nada fácil y yo lo conseguí.

Pero realmente, ¿cuáles fueron las sensaciones con las que te fuiste de Las Ventas? Las sensaciones fueron muy buenas porque yo di todo y creo que estuve metido y centrado toda la tarde. A cada toro le di lo que quería incluso luego en ese sexto toro terminé toreando como a mí me gusta y como yo lo siento. Yo me sentí realizado y me fui contento de la plaza la verdad.

Ahora en frío, varios días después, ¿qué aspectos positivos y negativos destacarías de la tarde? 

Positivos: que no he restado, que he sumado un pasito más donde se me ha visto con más poso y haciendo las cosas con más cabeza, más responsable y toreando mejor. El negativo pues el haber pinchado ese toro y no haber cortado la oreja qué tanta falta me hace. Para terminar, este año abrirás la feria de San Isidro con la corrida de La Quinta, en un cartel junto a David Galván y Javier Jiménez. ¿Cómo afrontas tu siguiente compromiso?  Lo afronto con mucha responsabilidad y a la vez con mucha ilusión y con ganas de que me embista un toro para poder cuajarlo como a mí me gusta. Alberto agradecer tus palabras y las molestias causadas. Mucha suerte para esta temporada.

Gracias Paloma, un beso.

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