Solitaria oreja para Juanito y Carlos Ochoa pierde el trofeo con la espada en Zaragoza

El francés El Adoureño entró en la novillada, sustituyendo a un convaleciente Jorge Isiegas, en la que los novillos de Adelaida Rodríguez dieron poco juego

Plaza de toros de La Misericordia de Zaragoza.

Tercera de la Feria de El Pilar.

Entrada: más de un tercio

6 novillos 6 de Adelaida Rodríguez, de buenas hechuras y de poco juego en general.

Juanito (Celeste y Oro)

-Oreja y silencio.

Carlos Ochoa (Rosa y Oro)

-Ovación en ambos.

El Adoureño (Verde manzana y Oro)

-Ovación y silencio.

El primero de los Atanasio Lisardo de Adelaida Rodríguez salió con brío y lo saludó Juanito gustándose con el capote. Pasó desapercibido en el caballo quitando después Carlos Ochoa y replicando Juanito. El novillero puso de su parte entregándose en una faena que faltó emoción y transmisión pero en la que Juanito se mostró por encima de su oponente. Un pinchazo hondo dejó antes de que cayera el animal y cortase el primer trofeo de la tarde, sin demasiada petición. Ante el cuarto Juanito se mostró entregado ya desde su saludo capotero. Se movió el novillo, pero a medida que avanzaba la faena fue perdiendo motor y dejando a un lado la transmisión. No llegó su labor a los tendidos y añadido a los tres pinchazos y un aviso, fue silenciado.

Carlos Ochoa recibió al segundo luciéndose a la verónica y tras el recibo capotero no se empleó demasiado en varas. Firmó su quite por caleserinas El Adoureño y no quiso quedarse atrás Ochoa replicando el quite. Después de un buen tercio de banderillas, se desmonteró Raúl Ruiz. Carlos Ochoa lo intentó, alargando la franela, pero le enganchó en varias ocasiones desluciendo la faena. Pinchó y la enterró algo caída a la segunda antes de ser ovacionado. Ochoa saludó al quinto, el de más peso del encierro y que rozaba la hechura de un toro y fue aplaudido de salida. De inicio tuvo movilidad el novillo pero fue perdiendo fuelle y rajándose en la muleta, perjudicando con ello a Ochoa, que lo intentó sin suerte y sin opciones de lucimiento. Se había entregado en balde y despùés de una estocada casi entera y un descabello saludó una ovación.

El Adoureño entró en la novillada sustituyendo a Jorge Isiegas, aún convaleciente de su último percance. Saludó a su primero, que salió en tercer lugar, variado con el capote. Destacó en banderillas José María Lázaro antes de que el francés comenzara con un pase cambiado por la espalda muy arriesgado en el centro del ruedo. Se movió el novillo con bravura y el francés intentó acoplarse a la embestida del astado faltando algo de perfección en su labor, pero se mostró dispuesto y entregado. Falló a espadas, con dos pinchazos y dos descabellos y fue ovacionado. Sonaba la jota de los toros mientras salió el sexto de Adelaida Rodríguez al ruedo, recibido por El Adoureño a la verónica. Se rajó aún más pronto que el quinto y no permitió al francés obrar faena alguna. Se fue rápido a por la espada y pinchó antes de dejar una estocada y dos descabellos.

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