Los de Montealto abocan a combate nulo el esperado mano a mano de Resurreción en “Las Ventas”

Curro Díaz y José Garrido, superiores a los de Montealto en Las Ventas

Ambos diestros se fueron de vacío en el mano a mano de Resurrección donde los astados no les permitieron lucirse

Paloma Moreno.

Las Ventas (Madrid). Domingo de Resurrección. Se lidiaron toros de Montealto, bien presentados y de poco juego y transmisión en general. Media entrada.

Curro Díaz,( azul añil y oro)

-ovación, silencio y ovación.

José Garrido ( Teja y oro)

– silencio, silencio y silencio.

La expectación de la corrida de Resurrección en Las Ventas comenzó mucho antes del fin de la Semana Santa. La expectación venía de largo. Como si estuviéramos ante otro “Combate del Siglo”, incluso antes de que se presentara el festejo: en un ring de boxeo, con Curro Díaz y Garrido como si de Mayweather y Pacquiao se tratasen. Pero como en tantas ocasiones ha ocurrido, a veces los combates no salen como se esperan. El mismo “Combate del siglo” arriba mencionado no resultó ser como tanto se esperaba, así como el festejo de Resurrección en Las Ventas, que no tuvo ningún claro vencedor. Aunque siendo realistas los dos vencedores de la tarde fueron Curro Díaz y José Garrido, que estuvieron por encima de los de Montealto.

El veterano Curro Díaz abrió el esperado festejo después de que la afición los obligase a saludar tras el paseíllo. “Capanegra” fue el primero por salir de toriles, algo desentendido y sin meterse en la embestida. Brindó la faena a su compañero José Garrido después de destacar en banderillas el segundo par de Pablo Saugar “Pirri”. Curro Díaz lo intentó a pesar del poco recorrido del astado, por ambos pitones, pero sin llegar a conectar con el anima que no tuvo apenas transmisión. Lo mejor del comienzo de la tarde fue la buena estocada que ejecutó al de Montealto, al cual pitaron en el arrastre y ovacionaron al diestro en su primer toro.

El tercero fue un toro grande apenas sin cuello con el que Curro Díaz no supo acoplarse, gracias al acuse que tuvo el animal por sus hechuras. El matador hizo lo imposible para solventar la faena con un astado, que sin humillar y soltando por arriba la cara, fue la mejor opción que vislumbró. Así lo aplaudió el público venteño. El diestro fue silenciado, pero pitaron las nulas condiciones del animal.

Dicen que no hay quinto malo. Éste lo parecía de inicio saliendo muy suelto de las suertes hasta que llegó la faena de muleta. Curro Díaz brindó al público madrileño y comenzó poniendo en pie a los aficionados. La faena no tomó el vuelo esperado, aunque el animal desarrolló algunas virtudes, pero sí se vieron muletazos muy reposados. Tanto Curro Díaz como Campanita fueron ovacionados.

El joven matador José Garrido deleitó al tendido con sus verónicas de recibo, de rodillas, que remató con una media y una revolera y arrancó la ovación del público. A ellos les brindó la faena de muleta, de más a menos debido a la embestida del toro, que fue perdiendo transmisión e imposibilitó el triunfo y el lucimiento al diestro extremeño. Lo pasaportó con una estocada y su labor fue silenciada.

Ante el cuarto volvió a lucirse con las verónicas de recibo y una media a pies juntos de calidad. Golpeó el toro al banderillero Antonio Chacón cuando lo cerraba en un burladero y fue trasladado al hospital San Francisco de Asís con un puntazo y rotura fibrilar del muslo derecho. Quitó Garrido con unas chicuelinas muy vistosas y comenzó una faena que fue a menos gracias al animal. El diestro insistió por los dos pitones, pero no consiguió su propuesta. Sin toro no tuvo oportunidad de lucimiento a pesar de su intento sin cesar que no obtuvo recompensa. Efectuó una estocada caída y fue silenciado. El cuarto fue pitado también en el arrastre.

El sexto cerró un festejo en el que los diestros estuvieron por encima de los astados, los cuales dieron poco juego y menos transmisión. Este último continuó la línea de condiciones de sus hermanos de camada y José Garrido lo intentó en una faena que no tomó vuelo. Se despidió de Las Ventas con su última labor silenciada.

Lo mejor de la tarde llegó con la muleta del veterano Curro Díaz y el capote del joven José Garrido.

Parte médico del subalterno Antonio Chacón, firmado por el doctor Máximo García Padrós: “Puntazo corrido y rotura fibrilar en tercio distal bíceps del muslo derecho”.

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